Su negocio está valorado en mil millones de dólares, pero él considera que eso es apenas el uno por ciento de lo que costará algún día.

Biz Stone, uno de los creadores de Twitter
Biz Stone, uno de los creadores de Twitter.
 

Yo twitteo, Petro twittea, Chavez twittea, los verdes también y hasta los candidatos uribistas lo hacen. Juanes tiene 688 mil seguidores, Shakira casi millón y medio y hasta Marbelle y el charrito negro están en Twitter. Es la herramienta Web 2.0 de moda en el mundo y – cosa extraña pero cierta – los colombianos han abrazado esta práctica social con casi la misma euforia con la que se montaron en la moda Facebook hace un par de años.
Una idea tan simple como esta, escribir qué estoy haciendo, en máximo 140 caracteres y ponerlo en un sitio en Internet, se convirtió rápidamente en la más próspera de las expectativas tecnológicas del momento y tiene a sus creadores al borde del sueño americano. Israel “Biz” Stone, un diseñador de Boston, 36 años, jeans desteñidos y tenis negros, es el director creativo, cofundador y voz cantante de la compañía, creada en 2006 como un experimento marginal dentro de un proyecto que fracasó, llamado Odeo, y que pretendía ofrecer una plataforma para la creación de podcast, esos pequeños mensajes en audio que se volvieron tan populares en el mundo Mac. Odeo no podía competir contra Apple en esa carrera, y una tarde, sentados en un sofá mientras tomaban jugo de manzana, Stone le preguntó a Evan Williams, su socio y amigo de tantas batallas anteriores (Blogger, entre otras), “quieres ser el rey del podcast?”, a lo que Evans contestó con un seco “no”; entonces liquidaron Odeo y rescataron el proyecto twitter. Durante seis meses sólo fue utilizada por el pequeño grupo fundador y sus amigos y parientes, y por supuesto, no cruzaba por la mente de ninguno de ellos la idea de un éxito arrollador como el que tiene en la actualidad.

De Twitter se han dicho muchas cosas en contra: que no sirve para nada, que es aburrido y que nadie sabe cómo pueda servir para hacer negocios. El mismo Stone reconoce que ha escrito cosas aburridas en Twitter, y al momento de escribir este artículo, el mensaje más reciente de Stone es: “Estoy pensando ir a ver Robin Hood este fin de semana”; pero advierte que cada tweet o mensaje de 140 caracteres (espacios incluidos) puede llegar a ser tan trascendental como nadie ha imaginado jamás. Un periodista norteamericano que cubría disturbios políticos en Egipto salvó su vida escribiendo un lacónico “detenido” en twitter, mientras los guardias le arrastraban a la celda, y los pasajeros de un avión que cayó al río Hudson el año pasado alertaron a las autoridades del terrible accidente con rápidos “tweets” enviados desde sus teléfonos móviles.

La revista Time incluyó a Stone entre los cien personajes más influyentes del mundo, y en la noche de la ceremonia de premiación, Biz debía dirigirse al público. Habían tomado la palabra personas realmente importantes, y justo después de una heroína cambodiana que lucha contra el tráfico de seres humanos en Asia, y que con su testimonio hizo llorar a los asistentes, le tocó el turno al fundador de Twitter. “Tuve pánico”, admitió, porque debía explicar que ganaba el premio por un servicio de Internet en el que la gente escribe cosas como “salgo ya para la pizzería”; pero en su alocución ralató una serie asombrosa de usos sociales que se han hecho de Twitter: alertas en terremotos, acciones de solidaridad con perseguidos en todo el mundo, seguimiento a las elecciones turbulentas en Irán, entre muchas otras. El público le aplaudió y desde ese momento, Stone afirma sin ruborizarse que “Twitter es una herramienta para la humanidad, no es sólo una tecnología”.

Stone no es un personaje carismático, como Steve Jobs; ni un nerd consagrado, como Bill Gates; ni un excéntrico que maneja sus negocios mientras surfea como Larry Ellison (fundador de Oracle). Conduce una hora cada mañana desde su casa hasta la oficina, trabaja todo el día y ve televisión en sus ratos libres, como cualquier norteamericano que se respete; pero tiene, como todos los personajes anteriores, “el palito” para atraer capital a sus ideas ingeniosas. Abandonó sus estudios para dedicarse al trabajo – lo que parece ser una condición necesaria para triunfar en la industria tecnológica – y se mudó a San Francisco (al otro lado del país), lo que también parece ser una obligada condición si se quiere ser alguien en la sociedad del conocimiento. Sus empleos anteriores no dan pista alguna de cómo llegó a ser quién es. Fue caddie a los doce años, un trabajo que recuerda como el más aburrido de su vida y después diseñador de portadas para una pequeña editorial en Boston y ni él mismo puede explicarse cómo de un momento a otro su talento creativo, que soñaba con aplicar al arte, terminó convirtiéndolo en el motor de un promisorio emprendimiento tecnológico. “Cuando era joven soñaba con ser cineasta o artista y todavía quiero verme así y no como un tecnólogo” afirmó en una entrevista. Pero lleva bits y electrones en sus venas, y el mundo digital le cautivó de inmediato. Hizo parte del equipo que desarrolló blogger, la primera gran plataforma que ayudó a la explosión del blog y ha escrito dos libros sobre el tema.

Cuando Google compró blogger, Stone fue reclutado y estuvo dos años en Google, en un puesto que cualquiera desea tener, menos él. Y a diferencia de los fundadores de Google (Page y Brin), quienes se esfuerzan por hacerle creer al mundo que el dinero no les interesa, Biz Stone declara el dinero como una prioridad en su vida. “Aunque a juzgar por algunas de mis decisiones, podría pensarse lo contrario. Con frecuencia me he arriesgado y lanzado a la aventura por dinero”. El año pasado le ofrecieron 500 millones de dólares por Twitter y dijo “no” sin pensarlo dos veces. Decisión correcta porque ahora le acaban de ofrecer mil millones por una compañía que apenas lleva cuatro años, tiene 140 empleados y ocupa sólo un pequeño piso en un edificio sencillo en San Francisco. Acaba de decir “no” otra vez, porque considera que “todavía podemos crecer mucho, sólo hemos recorrido el 1 o 2 por ciento de nuestra aventura”. ¿Decisión correcta? Se sabrá en algún momento, pero así es Biz Stone, el hombre que puso a twittear al mundo.


Categorías: Colombia.
Publicado a las: 4:27 am

Comentarios

2 Comentarios

  1. jose daniel (Julio 20, 2010 3:45 pm)

    para que sirve eso? no le veo sentido ¿luego el telefono y celular no es la mejor tecnologia de comunicaciones que existe? eso se parece como a youtube, solo ocio.

  2. Alvaro Montes (Julio 21, 2010 6:34 am)

    Jose Daniel, en cierto mod estoy de acuerdo contigo

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